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MIÉRCOLES, 2 DE ENERO 2008 / 11,30-19,00 h.
CITAS DEL PARKOUR
11,30 h - Antiguo Gran Hotel
12,30 h - Parque González Gallarza
17 h - Proyección del documental 'Jump Westminster' en la Sala Gonzalo de Berceo
19 h - Mercado de San Blas (Plaza de Abastos)
LA LÍRICA DEL CUERPO
Arte, deporte o filosofía de vida, la disciplina que llamamos parkour ha dejado de interesar sólo a una minoría -vinculada a la educación física, el adiestramiento militar o el espectáculo - para convertirse en un fenómeno social que se extiende rápidamente por núcleos urbanos de todo el mundo. Sus orígenes pueden perderse en la noche de los tiempos. Es, sin embargo, alrededor de 1988 en Lisses, un aburrido suburbio parisino, donde toda una serie de influencias cristalizan en las personas de David Belle, David Malgogne y Yahn Hnautra para dar forma al parkour moderno. La más importante de esas influencias pudo ser el padre de David, Raymond Belle, quien introdujo a los jóvenes en los métodos de entrenamiento de Georges Hébert -el método natural, inspirado a su vez en la relación con el entorno de los nativos africanos - y alentó en ellos la búsqueda de una mejora personal continua que hoy se sitúa en la base de su filosofía.
Fue durante aquellos años de aprendizaje que el parcours du combattant ('circuito de obstáculos’ o, más literalmente, 'recorrido del combatiente’) creado a principios de siglo por Hébert, derivó en el lenguaje de los muchachos en parkour, dando carta de identidad a una disciplina que también ha recibido nombres como free-running, arte del movimiento o arte del desplazamiento. Los fundamentos del parkour, sin embargo, comparten estas fuentes de inspiración con otras más peregrinas, como el Taoísmo vía Bruce Lee, las payasadas acrobáticas de Jackie Chan o el chamanismo urbano de Don Jean Haberey. Todo sirve en la búsqueda de un inaprensible y escurridizo “estado de fluidez”, del regreso a un instinto natural que permita la utilización del cuerpo como un todo, en lugar del empleo puntual de músculos aislados. El saldo, por añadidura, es de una belleza visual apabullante.
Sin negar la importancia central de David Belle, nombres como Stephane Vigroux, Frederic Hnautra o Chau Belle-Dinh fueron esenciales para el desarrollo del parkour desde sus estadios más iniciales. Ha sido sólo a partir de las primeras controversias alrededor de su utilización con fines comerciales y publicitarios, que el núcleo de los creadores del parkour ha empezado a delimitar un arco moral alrededor de su uso y sus practicantes han pasado a denominarse traceurs, en su doble acepción, 'trazador’ y 'proyectil’. Hoy, los medios ya no presentan tan a menudo estas filosofías enfrentadas, pero las imágenes siguen hablando de libertad e ingravidez. Tenemos la oportunidad de presenciar el esplendor de una cultura urbana en su entorno, la calle, nuestra calle. Esta edición de ACTUAL se complace en presentar a algunos de esos nombres fundamentales en una exhibición única:
Forrest (Valognes, Normandía. 1975) ha sido uno de los nexos fundamentales entre la comunidad parkour francesa y la creciente escena británica. Miembro fundador de Parkour Generations y pieza clave en el establecimiento de una estructura estable para el aprendizaje del parkour, su bagaje incluye innumerables apariciones mediáticas, desde videoclips a vallas publicitarias y spots televisivos, y es reconocido como uno de sus practicantes más resistentes.
Dan Edwardes (Surrey, Inglaterra. 1976) completó sus estudios en Cambridge antes de embarcarse en el aprendizaje de diversas artes marciales en un viaje iniciático de varios años por Japón y el Sudeste Asiático. Es el creador, junto a Forrest, del más prestigioso centro de enseñanza de parkour del mundo, el Parkour Generations Academies, y ha producido un considerable cuerpo literario sobre parkour traducido a varias lenguas.
Kazuma (Champigny, París. 1979) desarrolló sus habilidades físicas desde la infancia a través de diversas disciplinas que le llevaron, sin saberlo, a practicar un arte paralelo al parkour. Tras conocer a David Belle en 1998, su experiencia previa le permitió alcanzar rápidamente la élite de los traceurs, convirtiéndose en un instructor de ámbito internacional, trabajando para firmas como Nike, Ford y McDonalds y apareciendo en filmes como Distrito 13, de Luc Besson.
Stephane Vigroux (Evry, París. 1979) aprendió los fundamentos de parkour junto a David Belle durante cinco años, contribuyendo en gran medida al desarrollo de la disciplina, y es hoy considerado una de sus autoridades mundiales, habiendo creado movimientos tan esenciales como el Saut de Chat. Su trabajos incluyen los realizados para marcas como Nike, Adidas, Toyota, Ford ó Redbull, y filmes como Jump London y Distrito 13, de Luc Besson.
Johann Vigroux (Evry, París. 1983) saltó a la escena como uno de los protagonistas del aclamado filme Jump London. Johann aprendió la disciplina de sus practicantes originales en Lisses y ha participado en numerosos proyectos de alto nivel, incluyendo anuncios, exhibiciones, cine y televisión.
Fuente: Larioja
Fuente: Parkour Generations |